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acentuando el retardo circulatorio y genera un verdadero círculo vicioso que lleva a algunos autores a decir, metafóricamente, "la celulitis tiene la propiedad de producir más celulitis". Existen tres tipos, dura, blanda y flácida. En la dura prevalecen las adiposidades localizadas, la blanda se aprecia a simple vista y generalmente surge por llevar una vida sedentaria, y la flácida se caracteriza por una predominancia del edema por una circulación deficiente. En cada una de estas formas encontramos distintos estadíos, de acuerdo con el grado de compromiso de los tejidos.
Existen diferentes factores que pueden ser la causa, por ejemplo, hormonales, hereditarios, falta de ejercicio, estrés o mala alimentación. Una producción hormonal superior a lo normal puede desencadenar o complicar la celulitis. Estos cambios hormonales se producen en momentos determinados de la vida de la mujer, como pueden ser el embarazo o la pubertad. Otro factor en este grupo de causas lo son aquellos productos con alto contenido hormonal, como los estrógenos de las píldoras anticonceptivas. Cuando la celulitis es hereditaria las mujeres tienden a una predisposición natural a padecer esta enfermedad, se tiene que vigilar la alimentación desde la infancia a aquellas personas que muestran esta predisposición especial por herencia. Llevar una vida sedentaria es el factor que más contribuye a la presentación y/o empeoramiento de la celulitis. El ejercicio, además de eliminar grasa, es una buena manera de activar la circulación y conseguir mejorar el metabolismo de las grasas. La tensión acumulada en el cuerpo por el estrés puede producir una falta de calidad en la circulación periférica, con la consiguiente disminución del riego sanguíneo, impidiendo la eliminación de los materiales de desecho. Una alimentación demasiado rica en calorías, conlleva la aparición de la obesidad, con la consiguiente acumulación de tejido adiposo que favorece el empeoramiento de la celulitis. Cabe resaltar, sin embargo, que obesidad no es lo mismo que celulitis.
Tratamiento de la celulitis
Fango: La aplicación de los fangos es útil para combatir la celulitis por tres razones fundamentales. Normalmente, antes de la primera aplicación, estos se calientan, lo que estimula la circulación, tonificando la piel y favoreciendo a la eliminación de toxinas. Gracias a su elevado contenido en minerales y oligoelementos, se elimina el exeso de líquido presente en los tejidos, reduciendo así la hinchazón típica de las zonas celulíticas, contrarrestando la relajación de los tejidos. También estimulan el metabolismo local, ayudando a la eliminación de grasa localizada.
Acupuntura: Para la cultura china, la celulitis se debe a una disfunción en la circulación de la energía vital por el cuerpo. Cuando esta energía está desequilibrada, se ve afectado el funcionamiento de nuestro organismo. Para solucionar el problema es necesario estimular ciertos puntos de acupuntura, mediante el uso de agujas, láser, microcorrientes o simples presiones con los dedos. En el caso de la celulitis, el acupuntor actúa sobre puntos que afectan a distintos órganos; vejiga, hígado, riñón y meridiano del pulmón.
Drenaje linfático: Es una especialidad del masaje que actúa directamente sobre el sistema linfático, responsable de eliminar toxinas y mantener en forma el sistema inmunológico. Su efecto se deja notar sobre la piel porque activa la circulación y mejora la microcirculación. Además, hace frente a la celulitis evitando la retención de líquidos.
Mesoterapia: Este es uno de los métodos menos traumáticos para el cuerpo y que a la vez reporta extraordinarios resultados para la eliminación de celulitis y centímetros sobrantes. La mesoterapia es un tratamiento que indica medicamentos a través de un sistema de inyecciones que sirven para disolver el tejido adiposo y graso localizado. Se utilizan agujas pequeñas como las utilizadas para aplicar insulina, los compuestos son homeopáticos y no generan efectos colaterales ni secundarios. Estos productos son inofensivos para la salud y resuelven a grandes rasgos el problema de la celulitis.
Aromaterapia: Los aceites esenciales te ayudarán en el tratamiento contra la celulitis, ya que son lipófilos, es decir, presentan una gran afinidad con las capas de grasa de la piel y son absorbidos rápidamente. Si se utilizan como complementos de los masajes, mejoran la circulación local y ayudan a la rápida eliminación de toxinas. Los aceites esenciales que se recomiendan son enebro, cilantro, tomillo, limón, lima, hinojo, mandarina, petitgrain y naranja. Estos aceites poseen también cualidades lipolíticas (disuelven grasas), gracias a las cetonas, que son moléculas muy eficaces para disolver las grasas. Recuerda que los aceites de cítricos son fotosensibles, es decir, pueden reaccionar a los rayos ultravioletas; si los usas, evita la exposición directa al sol o a las lámparas ultravioletas. Una receta casera que puedes hacer con aceites esenciales es combinar 7 u 8 gotas de aceites esenciales de hinojo, romero y pelargonio en 50ml de aceite conductor de almendras dulces y con esta preparación hazte aplicar un masaje en todo el cuerpo, resulta muy benéfico, ya que ayuda a activar la circulación y mejorar el drenaje linfático.
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