6- Horarios. Coma liviano al despertar, y 2 o 3 horas antes de acostarse como última comida.
7- Bebidas. Ingiera líquidos lejos de las comidas (1 hora antes o 2 horas después).
8- Masti que mucho y lentamente. Deje trabajar las enzimas que se encuentran en la saliva y que ayudan en el proceso digestivo (beba los sólidos y mastique los líquidos).
9- Trate de comer tranquilo. Comer apurado o cuando se siente mal emocionalmente produce una mala digestión y, en consecuencia, muchos trastornos.
10- Descanso. Una norma casi de rigor, no vuelva a sus actividades hasta haber reposado, por lo menos 30 minutos, después de comer.
Para comer bien existe otro aspecto muy importante, combinar correctamente los alimentos. Se ha comprobado que si esto es así, las personas se mantienen más sanas y en el peso adecuado. Por lo tanto, para lograr este objetivo de salud hay que observar ciertas normas. Los alimentos del grupo de las proteínas como las leguminosas, oleaginosas y otros, no deben mezclarse entre sí. En caso de mezclar proteínas con almidones, hacerlo en la proporción de 1/4 y 3/4 respectivamente, ya que hacen mala combinación. Se recomienda no mezclar oleaginosas como almendras, castañas, etc., con alimentos del grupo de las proteínas ni los almidones, pero sí combinarlas con frutas y verduras. No se deben mezclar alimentos que contengan almidón, como la papa, batata o cereales, entre sí. Los cereales a consumir deben ser de preferencia integrales. Las frutas se deben comer alejadas de las comidas principales, por ejemplo, en el desayuno o la merienda; de todos modos las más compatibles para mezclar con comidas son la manzana y la pera, mientras que el melón y la sandía deben comerse siempre solos. El tomate y la palta combinan bien entre sí y con los vegetales de hoja verde, pero hacen mala combinación con los integrantes del grupo de las proteínas y los almidones. La miel, el azúcar y la melaza combinan bien con frutas dulces, pero se recomienda consumir la menor cantidad posible. Los vegetales de hoja verde y las frutas ácidas deben comerse preferentemente crudos. No se recomienda mezclar frutas ácidas con frutas dulces ya que hacen una mala combinación.
Generalmente al hablar de un determinado tipo de alimentación se menciona un concepto esencial en ese terreno, las enzimas. Las enzimas son proteínas son proteínas inteligentes que dinamizan las reacciones químicas del metabolismo, y son indispensables para comer bien. Las enzimas se necesitan, por ejemplo, para la regeneración celular. Las enzimas de los alimentos se destruyen al pasar los 60 grados de temperatura. Al comer alimentos crudos o brotes se ingiere gran cantidad de ellas. Cuanto más enzimas contenga nuestro alimento, menor cantidad de enzimas digestivas utilizará nuestro organismo para digerirlo y quedará de este modo disponible el potencial enzimático para antioxidarnos, regenerar tejidos y desintoxicar el organismo, procesos que ayudan al rejuvenecimiento.
Comer bien, en forma natural, implica también un cultivo natural, orgánico, ecológico, biodinámico. Existen distintas propuestas técnicas para producir alimentos saludables para nosotros y para el planeta. Un cultivo con agroquímicos es tóxico para el sistema, enferma la tierra, la erosiona, altera sus nutrientes. Es así que la estadística registra una pérdida mundial del 1% de tierras cultivables por año en el planeta.
Los alimentos cultivados ecológicamente son mucho más nutritivos que aquellos tratados con agroquímicos. Por eso existe hoy la tendencia de consumir los alimentos de la forma más natural posible para conseguir todo su valor energético.
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